A mil kilómetros, continúo con el autoflagelo.
Invitarte a mi casa a que cometas tus deseos con otra, yo los meto a la cama de mis padres, yo los saco de la cama de dos plazas por falta de privacidad, que te meta a mi minúscula cama, que lleve bebida amarilla en dos vasos plásticos. Alto. Me dices:
-Cierra la puerta.
No puedo ser partícipe del acto, no puedo convertirme en la tercera.
Me recluyo. Al patio, tejo un rato, me levanto y me subo a un piso, me inmiscuyo con mis ojos, agazapada a la ventana, lo veo todo, pienso poco.
jueves 20 de agosto de 2009
miércoles 5 de agosto de 2009
Porque todas las llamadas perdidas son tuyas. Cinco de agosto del dos mil nueve, número desconocido a las 14.35, otro número desconocido a las 14.36, otro del otro del otro número desconocido a las 14.37. Lo vamos a dejar así por las certezas, déjalo así, para imaginar que llega tu voz de viejo por quedarse dormido.
domingo 5 de julio de 2009
afasia
En el abismo de los pensamientos transitan ideas sin comas ni puntoaparte, se agreden físicamente, se atropellan, se reconcilian, se burlan de su procedencia. Algunas salen victoriosas y se vuelven palabras, las otras, humilladas y afásicas, se convierten en las intuiciones de nuestros mundos imposibles.
sábado 30 de mayo de 2009
Invierno Wolff
Porque a veces hay que comerse el frío respirar hondo bocanadas de parafina consumiéndose tarros de neopren caricias ensabañonadas —China ¿existe esa palabra?— a veces hay que tomarse los espacios correr por el alero del viejo Humberto—a veces uno llega a creer que está acostado con un cadáver— a veces hay que tomarse las casas abrir ventanas y entrar como en los sueños decir que soy la china que viene a invadirlos.
jueves 23 de abril de 2009
miércoles 4 de febrero de 2009
Como si un día hubiese importado... amarrar las zapatillas, colocar los puños sobre mi cabeza, defender mi pecho y continuar mirando hacia atrás, todo al mismo tiempo. Dos golpes a la derecha, uno al centro de la cara del contrincante. Ánimo. Que venga el segundo round un poco de agua lanzar un diente que la patada llegue a la mejor zona de tu armadura tres golpes a la izquierda giro rebotar en el suelo. Como si a ti te importara.
Entramos en la zona del silencio, esa esquina de las miradas, pero yo he jurado dar más de una resignada despedida, doy un escupitajo a tu calle, un escupitajo a tu amante, un escupitajo por el frío que anuncia la llegada de mi rabia.
Entramos en la zona del silencio, esa esquina de las miradas, pero yo he jurado dar más de una resignada despedida, doy un escupitajo a tu calle, un escupitajo a tu amante, un escupitajo por el frío que anuncia la llegada de mi rabia.
jueves 1 de enero de 2009
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